
La persona WOC! ejecuta dos sistemas operativos completamente independientes. Uno es el "sistema de superficie", encargado de soltar "¡qué demonios!", "¡madre mía!" y toda clase de exclamaciones. El otro es el "sistema de fondo", que analiza con calma: "sí, justo como lo imaginaba". La gente WOC! solo se sorprende; no se mete donde no la llaman. Por eso eligen sostener una brizna de sabiduría y rendirle a este mundo loco su saludo más solemne con un sentido "¡WOC!".
Tienes bastante claro quién eres.
Tienes claras tu forma de ser, tus deseos y tus límites.
Primero la comodidad y la seguridad.
Tiendes a confiar en el vínculo en sí.
Te entregas, pero siempre dejas una salida de emergencia.
El espacio personal es sagrado para ti.
No eres ingenuo ni conspiranoico; observar es tu instinto.
Sabes cuándo obedecer y cuándo improvisar.
Actúas con dirección y propósito.
El avance y los resultados te encienden.
Decides rápido y rara vez miras atrás.
Puedes hacerlo, pero tu estado depende del momento.
Tu motor social arranca lento.
Tus límites son fuertes y se activan rápido.
Cambias de versión según el contexto con bastante soltura.