
Decir "¡ay no!" no es un grito de miedo: es una forma superior de inteligencia. Donde la gente normal ve un vaso al borde de la mesa, OH-NO ve una epopeya del desastre: mancha de agua, cortocircuito, incendio, evacuación del edificio, efecto mariposa, fin del mundo. Son guardianes del orden, la última remesa de gente decente en un mundo que vive con los nervios mal conectados.
Tienes bastante claro quién eres.
Tienes claras tu forma de ser, tus deseos y tus límites.
Primero la comodidad y la seguridad.
Tu alarma emocional se dispara con facilidad.
Te entregas, pero siempre dejas una salida de emergencia.
El espacio personal es sagrado para ti.
Miras el mundo con filtro defensivo.
Tienes un sentido fuerte del orden.
Actúas con dirección y propósito.
El avance y los resultados te encienden.
Decides rápido y rara vez miras atrás.
Puedes hacerlo, pero tu estado depende del momento.
Tu motor social arranca lento.
Tus límites son fuertes y se activan rápido.
Tu expresión tiende a ser directa.