
MONK ya vio a través de las ilusiones del mundo material y no desea que visitantes innecesarios arruinen su cultivo espiritual. El espacio personal de MONK es una barrera sagrada: no se invade. Los MONK no se pegan ni enredan, porque en su visión del mundo todo ser tiene su propia órbita independiente. Los planetas conservan miles de millones de kilómetros de distancia y aun así forman un universo armonioso. ¿Por qué las personas no podrían hacer lo mismo?
Tienes bastante claro quién eres.
Tienes claras tu forma de ser, tus deseos y tus límites.
Primero la comodidad y la seguridad.
Tu alarma emocional se dispara con facilidad.
Te implicas con contención; la puerta no está cerrada, solo muy vigilada.
El espacio personal es sagrado para ti.
Miras el mundo con filtro defensivo.
Si una regla se puede esquivar, la esquivas.
Tu sistema operativo vital arranca a medias.
Tus motivos suelen venir mezclados.
Piensas, pero sin colapsarte.
Tu ejecución tiene una relación íntima con la fecha límite.
Tu motor social arranca lento.
Tus límites son fuertes y se activan rápido.
Sabes leer el ambiente antes de hablar.