
Tu cableado mental es tan maravillosamente raro que la base de datos estándar de personalidades colapsó por completo. Solo cuando el mejor nivel de coincidencia baja de 60% el sistema te asigna por la fuerza este tipo: HHHH, el Tonto Feliz. ¿Cuáles son sus rasgos? ¡JAJAJAJA! Perdón, esos son literalmente todos. Reír, seguir riendo y de pronto llorar un poco. ¿Cómo puede alguien tener un cerebro tan deliciosamente extraño?
Tu confianza sube y baja según el clima.
Normalmente te reconoces, aunque a veces las emociones te secuestran.
Quieres crecer, pero también quieres tirarte a descansar.
Mitad confianza, mitad prueba constante.
Te entregas, pero siempre dejas una salida de emergencia.
Quieres intimidad e independencia en dosis ajustables.
No eres ingenuo ni conspiranoico; observar es tu instinto.
Sabes cuándo obedecer y cuándo improvisar.
Tu sistema operativo vital arranca a medias.
Tus motivos suelen venir mezclados.
Piensas, pero sin colapsarte.
Puedes hacerlo, pero tu estado depende del momento.
Si la gente viene, respondes; si no, tampoco fuerzas nada.
Quieres cercanía, pero también una rendija de aire.
Sabes leer el ambiente antes de hablar.